Sunday, 22 January 2012

miss_lia: (My gummi heart)

En retrospectiva, no debería haber ido a ver Patas Arriba con el Beloved de haber sabido de que iba, pero despues de que Sergio Monsalve en Panfleto Negro le diera el visto bueno, y que la vaina aún no salía de cartelera, no pude menos que decir "¡Esa!" cuando el Beloved me la nombró entre las películas disponibles en la sala del cine donde él quería ir.

No me malentiendan. La película es buena. Es más, en estos momentos yo la califico como la mejor película del cine nacional ever (o al menos hasta que encuentre el DVD de Araya que tengo por ahí, para ver si de verdad el documental de la Benacerraf se lo merece).  El problema está en que yo no soy del tipo de gente que tiene que estarse sentada en la sala hasta que prenden las luces, secándose las lágrimas hasta poder lucir medio normal. Y la película me produjo eso, sin usar los típicos tropos y clichés lloreros que vemos en todas partes.

Creo que el problema está en las vainas que me hacen llorar. Casi nada en media me ha hecho llorar de verdad, sentidamente. El Beloved es más emocional, y asegún lloró hasta con el episodio donde Ash está a punto de dejar libre a Pikachu, pero a mi ni agüita en los ojos. La página de Tear Jerkers en TVtropes me da tristeza, pero no tanta así. En TV, la única cosa que me hizo llorar fue una escena en particular en la infame serie El Toque de Un angel pero sólo porque esa escena del Caso De La Semana me pegaba demasiado con lo que estaba viviendo el mi vida en ese momento histórico. Con música, muy pocas canciones, y eso sólo después de ver el videoclip. Pero en cine yo no vine a llorar de verdad hasta que vi las escenas con Ellie en Up. Ustedes saben cuales.

Creo que a estas alturas ya todos sabemos por donde viene la cosa. Pero me desvío.

Plot y Espoilers, Plot & Spoilers )

Esta película también podría llamarla "The Chejov Armory, la dramedia familiar". Hace tiempo que no veía en una película (venezolana o de cualquier otra nacionalidad) tantos momentos de Fridge Brilliance, lo que da una idea de lo bien hilado que está el plot. También hacía tiempo que no veía una peli nacional sin la típica Actuación De Culebrón de la que padecen tantos filmes nacionales estelarizados por el cast de la última novela de Leonardo Padrón. El premio se lo ganan el actor del viejo y la que hace de la nieta, un primer actor en toda regla, y una niña con un brillante futuro actoral respectivamente.

Otra cosa que tiene esta película es lo sutil. No vemos abiertamente las cicatrices (emocionales, físicas), pero se notan. Los personajes hablan mucho, pero lo que nos dicen es casi tan importante como lo que no, como lo que se insinúa. No es el dolor obvio de teatro, de culebrón, sino algo más profundo, mas disimulado y en consecuencia más emocional, más resonante. La fotografía ayuda en ello.

Una reseña que vi en la página de la película decía que, si no fuera porque uno ubica la locación en el pueblo de Galipán, en el Ávila, la historia no se siente "venezolana". Chamo, considerando lo que cierta gente considera como "venezolanidad" en el cine, ¡casi mejor que no! Esta película, en medio de su clase media y sus paisajes bonitos y su drama de familia, no sera el Typical Venezuelan de postalita y de Villa del cine, pero dice más cosas de este país y de sus neurosis colectivas que cualquier otra vaina que pueda exportarse.

Esta es la película que debería el país mandar al Oscar a la peli de lengua extranjera, y no las tonterías patrioteras que encarga el Capo a Villa del Cine y colaboradores.